“Uff.. no me he depilado”
¿Quiénes fueron los Cretinos, porque no tienen otro nombre tanto la agencia como el cliente que aceptó la idea, que colgaron en antena el guión del spot de Corporación Dermoestética?
En dicho anuncio, un chico pregunta a una amiga si quiere ir a dar una vuelta en bici. ¿La repuesta? Inaudita, de mal gusto, repugnante, nauseabunda, insólita, absurda, humillante, insultante, ofensiva, inadmisible, vergonzosa, denigrante y bochornosa.
Y ella contesta, para más inri, con cara de frustrada… “No me he depilado”. Plantón para el chiquillo.
Es que no puedo describir la cara que me quedó (y que aún mantengo) al ver que hoy día se admiten estas muestras de comportamiento por parte de la sociedad que, indudablemente, se reflejan en la publicidad.
Las entidades de mujeres contra la desigualdad sólo reaccionan ante spots como los de Axe que, por cierto, a mi personalmente ¡me encantan!. Son impactantes, significaron una nueva manera de posicionar un producto tan simple como es un desodorante de una manera original, nueva y divertida. Vale, es un sentido del humor que te puede gustar o no, pero para nada es para escandalizarse, y aún menos con la libertad sexual que se supone se defiende hoy en día en la sociedad española.
No obstante, admitamos su reacción.
¿Dónde están ahora esas mujeres cuando aparecen anuncios tan ridículos y estúpidos como los relacionados con la publicidad de la cirugía estética femenina?
Nos muestran a una chica que no puede ir en bici porque, según deja intuir, está de pelos hasta arriba como Chewbacca y nadie levanta la veda. ¿Pero qué tipo de mujer se está proyectando? No hacemos más defender nuestros derechos y ¿nos salen con eso?
Me estoy imaginando mañana en el trabajo:
“Gabriela, tienes una reunión con un cliente” a lo que yo responderé “Uff, qué va! No puedo. Es que no me he depilado”.
Suena ridículo. Es ridículo.
Pues es lo que están diciendo en el spot: las mujeres no podemos hacer lo mismo que los hombres…y por culpa de unos pelos! (que conste que las nadadoras es otro tema…su necesidad es totalmente profesional).
Podría seguir dándole vueltas al tema. Y vueltas y más vueltas… pero sólo me encendendería aún más.
“Gabriela, puedes llamar al cliente para decirle…” “Uff, que va! Jefe, ¿está usted loco? ¿No sabe que no me he depilado? Mire mire… no puedo trabajar en estas condiciones. ¿Ha visto qué pelos tengo?”
Hombre por favor.
Por favor.
Por favoooor!
Y otro día que esté menos quemada ya me dedicaré a comentar la nueva moda de Ausonia y su voz en off brasileña. ¿¿A qué viene eso??
Cuatro años de publicidad para esto… ¡Qué depresión!
