El escaparatismo está de moda
Lo denominan visual merchandising y es una de las estrategias de ventan más antiguas, pero también más usadas en la actualidad.
¿Qué tienen en común Louis Vuitton, Versache, Tiffany y Apple? Sus grandes escaparates en la Quinta Avenida neoyorkina. El de Vuitton es de los más legendarios de la ciudad, pero el que Apple inauguró el pasado mes de mayo es quizá el más espectacular: un cubo de diez metros de altura en cuyo centro está la manzana corporativa iluminada permanentemente, ya que el establecimiento abre las 24 horas del día y todos los días del año.
Comentaba el tema con mis compañeros de trabajo y sucedió lo inevitable: chicos por un lado y chicas por el otro. Unos contra otros. Hasta que salió el gran argumento en medio del debate.. El buen escaparate ya no es exclusivo de las grandes tiendas de moda. ¿El ejemplo más claro? El de la tienda de Apple. Éste es el más ilustrativo, que no el único. Ferrovial y Gas Natural se han instalado a pie de calle, mientras que las sucursales bancarias se han convertido en expertas en comunicación en el punto de venta con escapares cada vez más decorados, como es el caso de BBVA.
El uso de los escaparates no es nuevo, ya que desde principios del siglo XX son un reclamo esencial. Para compañías como Inditex, que no llevan a cabo ninguna acción publicitaria, los escaparates en sus establecimientos son el punto de contacto más importante con sus consumidores. Según los expertos de la Fashion Management School, “el escaparate ejerce una fuerza emocional muy fuerte sobre el consumidor, pero para que la comunicación sea eficaz, tiene que tener coherencia con el interior de la tienda y con la marca”.
Así que para quien todavía no lo tiene claro: por favor, cuidar La Imagen. Es básica en una sociedad de consumo y debe trasladarse a todos los campos con la idea de ’todo lo que se ve, todo lo que esté a la vista, debe estar meticulosamente calculado y perfectamente dispuesto’.
Todo es producto, todo es escaparate.
